lunes, 13 de noviembre de 2017

Diez datos que no sabías acerca del Ecto-1

Todos conocemos al icónico auto que lleva a los Ghostbusters a las más inverosímiles aventuras espectrales en las películas de 1984 y 1989, pero pocos saben todo acerca de esta hermosa ambulancia Cadillac. Así que aquí les dejo unos interesantes datos acerca del Ecto-1.


Miller y Meteor eran al principio compañías diferentes. La Wayne Corporation (nada que ver con Bruce), una compañía que fabricaba camiones en Indiana,  buscaba ampliar su mercado. En 1954 compran Meteor Motor Car, la cual fabricaba limosinas y ambulancias. Dos años después, Wayne compra A. J. Miller Company, creadores de carrozas y ambulancias. Wayne unió la dos compañías antes competidoras y para 1957 eran una misma compañía que trabajaba como máquina bien aceitada. Dos años después, el modelo base para el Ecto-1 salía a las calles de Pique, en Ohio, donde se encontraba la planta.

Las aletas de la cola del auto eran las más largas en un auto. Son las mismas usadas en el Cadillac Eldorado modelo 1959.

 El modelo Miller-Meteor fue de una producción muy limitada. Solo 400 autos fueron fabricados. El motor era un V-8 de 6.3 litros, con 320 caballos de fuerza. Pareciera mucho, hasta que conoces el peso del vehículo: cerca de tres toneladas. Con casi 6 metros de largo, el Cadillac Miller-Meteor es un auto muy pesado para manipular, aunque daba un viaje muy cómodo gracias al sistema de suspensión a base de aire.

En libretos tempranos el Ecto-1 era una ambulancia Cadillac 1975. Pero para cuando el libreto final estaba por pasar a producción, se aprobó el modelo 1959, pues el precio era muy bajo en ese entonces, $1,400 dólares por unidad. El precio que Ray Stantz dice que le costó en la película es de $4,800 dólares.

Originalmente, el Ecto-1 iba a tener una presencia más siniestra. Aykroyd, quien co-escribió el guión junto a Harold Ramis, describió el Ecto-1 como un auto negro con luces estroboscópicas moradas y blancas, dando un étereo brillo púrpura. También tendría poderes sobrenaturales, incluyendo la capacidad de hacer viajes interdimensionales y la habilidad de desaparecer. La idea del color oscuro fue deshechada por los encargados de la cinematografía señalando que las tomas nocturnas del auto resultarian complicadas.

El diseñador del vehículo fue pobremente acreditado en la película. Stephen Dane fue contratado por Ivan Reitman para diseñar el Ecto-1 desde cero. Él también diseño el proton pack, el lanzador de partículas, la trampa, el giga meter, el recolectador de ecto-plasma y el slime blower (todo en solo dos semanas de trabajo). Su nombre fue mal escrito (Steven Dane) en los créditos y nombrado solo como "consultor de equipamiento". Stephen Dane, falleció en Mayo del año pasado, y tiene en sus créditos tambien haber trabajado en películas como Blade Runner y Brainstorm.

Dos Miller-Meteor fueron comprados, pero solo uno fue convertido y usado principalmente en la filmación. El otro vehículo fue usado en las escenas antes de la modificación, donde Stantz habla sobre todas las reparaciones que habría que hacerle al vehículo.

Avistamiento del vehículo durante la promoción de la película causó accidentes. El Ecto-1 original fue conducido por la ciudad de Nueva York después del estreno de la película en 1984, con uno de los actores al volante, usando el uniforme. Se cuenta que hubieron accidentes a causa de conductores que se distraían viendo la flamante ambulancia que perdían el control de su auto.

El Ecto-1 se descompuso en pleno puente de Brooklyn mientras filmaban Ghostbusters II. Las escenas donde se muestra el auto fallando y echando humo no fueron efectos especiales, el auto estaba agonizando. El auto se mató durante una secuencia en el puente de Brooklyn, lo que causo un casos víal, e hizo que el distrito de policía de Nueva York multara la producción. El otro Miller-Meteor que ya se tenía fue rápidamente modificado para el resto de la película, convirtiendose en el Ecto-1a.

El Ecto-1 fue revivido gracias a una petición de los fans. Universal Studios dejó el auto original al olvido y óxido en un patio del estudio, lo cual molestó a los fans de la franquicia. Hicieron una petición que hizo se comprar el auto y restaurara a una condición casi perfecta.




La ambulancia Cadillac Miller-Meteor modelo 1959 se convirtió en un ícono del cine de ciencia ficción y humor en la década de los 80s, cientos de réplicas se han creado en manos de fans, unos con la suerte de tener el mismo modelo usado en la película, otros no tan afortunados, pero con el mismo corazón, creandolos desde otro modelos de autos. No cabe duda que este es uno de los autos más emblemáticos y cariñosamente recordados del séptimo arte.

Fuente: The Drive.

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